
Muskiz (Bizkaia)
Es curioso que siendo la madera un magnífico aislante de la electricidad, los árboles atraigan a los rayos como si fueran metálicos. De hecho no hay que resguardarse nunca durante una tormenta bajo un árbol solitario -sí bajo una masa boscosa-.
La explicación es que son atraidos por los árboles vivos, nunca los
secos, por que estos contienen conductos interiores para su alimentación
por los que circula, entre otros, agua y sales minerales que,
disueltas, forman los iones,perfectos conductores de la corriente
eléctrica a través de un fluido, resultando por tanto perfectos para
llevar el rayo a la tierra.