Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid
(UPM) constatan cómo los ratones de campo son capaces de distinguir las
bellotas que contienen larva de insecto de aquellas que no. Este hecho
condiciona la dispersión y germinación de las bellotas y, por tanto, la
regeneración de los bosques de robles, encinas y alcornoques.
Las castañas son ricas en hidratos de carbono complejos. La cantidad de
grasa presente en ellas es bastante similar a la de los cereales y por
lo tanto notablemente inferior a la que contienen los frutos secos.
Gracias a estas propiedades y a que su contenido en agua es cercano al
50 por ciento, la castaña es uno de los frutos secos de menor contenido
calórico.